10 pasos para crear una marca comercial

Crear una marca comercial es un trabajo mucho más metódico y complejo del que puedes pensar a priori. Además necesitarás realizar algunas reflexiones previas antes de lanzarte a la piscina con tu futura marca. Por ello hemos estructurado en 10 pasos, el camino que tendrás que seguir para registrar tu marca comercial y no morir en el intento.

1. Conocer a fondo el producto o servicio que vas a vender

Parece obvio, pero todo camino se comienza con el paso más sencillo, y en el caso de crear una marca, es conocer tu producto o servicio. Nuestro consejo, es que si vas a dar el salto a emprender un proyecto, lo hagas sobre algo que realmente te apasiona.

El emprendimiento es un duro y largo camino que necesita de mucha motivación para no abandonar el barco tras la primera piedra que se te ponga en tu camino.

Además, para ser un buen vendedor y prescriptor de tu producto o servicio, necesitarás transmitir pasión por lo que haces, y esto difícilmente lo podrás hacer, si no te gusta lo que ofreces.

Antes de pasar al paso dos, fórmate todo lo que puedas y aprende todo lo que necesitas sobre tu sector. Una vez hecho esto, ya puedes subir al siguiente escalón.

2. Reflexiona sobre la personalidad y valores de tu marca

¿Quieres crear una marca sólida? Pues añade a la pasión que tienes por tu producto o servicio, tu personalidad, busca una misión y unos valores que sean intrínsecos a ti, y que doten de una dimensión más amplia a tu marca. Con ello conseguirás atraer a personas afines a tus principios y valores, dotarás de humanidad a tu marca y te dará más energía también a ti para querer impulsarla, puesto que no solo perseguirás conseguir más ventas, sino tener un incentivo monetario con el cual difundir tus pensamientos, ideas y valores.

Antes de continuar con el paso 3, deberás hacer las siguientes reflexiones sobre ella:

Visión: ¿Qué esperas conseguir con la marca y cómo quieres que sea percibida?

Misión: ¿Cuál es el propósito amplio y existencial de la marca en el mercado? Intenta poder escribirla en un corto párrafo.

Valores: ¿Cuáles son los principios en los que se apoyará en relación con la sociedad?

Personalidad: ¿Cómo garantizarás que la marca que estás desarrollando se comporte de una manera coherente con tus valores?

¿Ya has reflexionado estos 4 puntos sobre tu marca? Pues pasemos al tercer escalón.

3. Brainstorming sobre posibles nombres

El denominado proceso de naming o, en castellano, buscar un nombre para la marca, es una tarea mucho más difícil de lo que en principio se podría pensar. Incluso en la actualidad es mucho más complicado, puesto que no solo deberemos cerciorarnos de que nuestra marca no está registrada, sino también debemos informarnos de si está disponible ese dominio para nuestra página web, y si el nombre está libre en las redes sociales en las que queremos estar presentes.

Algunos de los consejos que te proponemos a la hora de poner un nombre a tu empresa:

  • Te recomendamos que se pueda pronunciar en dos o tres sílabas como mucho.
  • Intenta que el nombre tenga sonoridad.
  • Debe ser fácil de recordar.
  • Intenta evitar en la medida de lo posible que contenga letras que a la hora de pronunciarlo, no se sepa exactamente si se escribe de una forma u otra. Estos problemas se pueden dar con letras (al menos en español), como «b» y «v», o «c» (en mitad de una palabra) con la «s» y la «z».
  • Mejor que no contenga números. Así nos evitamos que al decir nuestra página web tengamos que estar aclarando si se escribe con letras o números la URL de la misma.
  • Intenta que el nombre de la marca tenga alguna relación con el producto o servicio que ofreces, aunque con la escasez especialmente de dominios libres que existe hoy en día, esto es muy complejo. En este caso puedes hacer juegos de palabras o combinaciones de palabras en diferentes idiomas pero que puedan ser entendidas en español.
  • Si puede ser, evita incluir las «ñ», puesto que, aunque los dominios se pueden registrar actualmente con esta letra, los correos electrónicos no, y puede ser un poco lioso tener que estar aclarando que en los emails en lugar de poner una ñ pongan una n.

Una vez conocidos estos consejos, es el momento de que empieces a realizar la tormenta de ideas, hasta que tengas unas 20 o 30 posibilidades. Una vez hecho esto, empezaremos la siguiente etapa.

4. Buscar si están disponibles

Este es el momento en el que posiblemente empezarás a frustrarte al comprobar que la gran mayoría de los nombres que tenías pensados, no tienen el dominio disponible.

Para conocer si el dominio está disponible, puedes entrar en la página web de cualquier empresa registradora de dominios y realizar las búsquedas correspondientes. En unos pocos segundos, podrás conocer los resultados. Es recomendable que para evitar problemas, por lo menos estén libres las extensiones .com y .es.

Si sonó la campana y están disponibles, es el paso de buscar en las redes sociales. ¿Están ya cogidos estos nombres por alguna empresa o particular? Puedes hacerlo simplemente tecleando por ejemplo en el caso de Facebook, en tu navegador, facebook.com/(nombre de tu marca) y en twitter, twitter.com/(nombre de tu marca) y si no hay ningún perfil con tu nombre en estas redes sociales y las demás en las que previsiblemente quieras estar, este nombre es uno de los finalistas para ser el nombre elegido finalmente.

Repite este proceso con el resto de las ideas que tenías en tu brainstorming y haz una lista con las que estén libres, tanto dominios como redes sociales.

Ahora pon delante de ti todos los nombres que estén libres en estos canales y decídete por una.

5. Contactar con un registrador de marcas

Una vez tengas tu marca escogida, es el momento de que te pongas en contacto con un abogado especializado en patentes y registro de marcas que te asesorará en todo el proceso.

Además estos abogados suelen ofrecer gratuitamente el servicio de comprobar si esta marca está registrada por alguna empresa.

Si te da el visto bueno, antes de comenzar con los procesos legales para registrar oficialmente tu marca, será recomendable que desde el primer momento ya lo hagas con el logotipo realizado. Este será el siguiente paso.

6. Contactar con un diseñador gráfico

Contacta con un profesional del diseño gráfico para que transmita la visión, misión, valores y personalidad de tu marca de la que hablamos en el punto 2, a través de un logotipo.

Ten en cuenta, que actualmente, es recomendable que el logotipo que cree este diseñador sea fácilmente legible y con unas dimensiones adecuadas para que quepan dentro de un formato cuadrado, puesto que en la mayorías de redes sociales, será necesario adaptarlo a unas dimensiones de este tipo. Si nos aseguramos de ello, nuestra marca será mucho más reconocible e impactante en los perfiles sociales en los que esté presente tu empresa.

Cuando tu logotipo esté listo, vuelve a ponerte en contacto con el registrador de marcas con el que habías hablado previamente y envíale el logotipo para que sea incluido en el registro.

7. Esperar la aprobación de tu marca

En un par de semanas habrá sido registrada la solicitud del registro de marca, sin embargo, posteriormente a la publicación de la solicitud en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI), se abrirá un periodo de 2 meses, en el cual, alguna empresa podrá presentar alegaciones por las cuales el nombre de tu marca sea incompatible con la actividad de una tercera empresa que se pueda ver afectada por similitud con su nombre y categoría del servicio y producto que ofreces.

8. Sostener la personalidad de la marca en todos tus canales

Una vez tengas la marca registrada, comienza el proceso de dotarla de personalidad. Con las reflexiones que realizamos en el segundo paso, podremos pensar qué estilo de comunicación y qué acciones y estrategias de marketing emprenderemos para que sea coherente con nuestros objetivos.

Todo lo que lleve tu logotipo debe tener esta personalidad, los contenidos que crees en tu blog, los colores de tu logotipo, el diseño de tu web, los olores de tu tienda física, las sensaciones que crean tus empleados al interactuar con tus clientes, la música que acompaña los vídeos que subes a YouTube… absolutamente TODO!

9. Amar tu marca

Si realmente has trasladado tu propia personalidad a tu marca y te quieres a ti mismo, tu marca comercial empezará a ser una parte indivisible de ti, y empezarás a quererla tanto como te quieres a ti mismo.

10. Obtener beneficios

Vale… ahora me voy a adentrar en una zona un poco más espiritual, pero que creo que es una ley universal. El dinero no es más que una representación física del intercambio de energía. Para recibir energía física (dinero), deberás conseguir antes tener abundante energía interior, tanto como para dedicarle tiempo a tu trabajo no solo por la finalidad única y exclusiva de ganar dinero, sino porque representa algo de ti y aportas cosas que la sociedad necesita.

Si tienes esta energía interior, creas una marca que trascienda más allá de ti mismo, y tiene un propósito en el que crees, tendrás que esperar muy poco tiempo para que gracias a tu marca y la personalidad que has impregnado en ella, manifiestes físicamente la energía que has aportado a la sociedad y retorne a ti en forma de dinero.

Es por ello, que no te recomiendo que dediques tu energía en algo que haces solo por ganar dinero, sino algo que llevas dentro de ti, que tenga un propósito y que solucione de manera eficiente algún problema que una parte de la sociedad necesita solucionar.

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